Un nuevo informe federal (en inglés) [1] dice que, en el 2019, 3,5 millones de personas de 65 años o más que residen en EE UU tuvieron dificultades para pagar los medicamentos recetados que necesitaban, y que los beneficiarios de Medicare de color y los que tenían ingresos más bajos tenían más probabilidades de saltarse las dosis debido a su costo.
El informe de la Oficina de Política de Salud del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE UU (HHS) se basa en la encuesta nacional de salud que se hace anualmente. El informe también analizó la situación de los beneficiarios de Medicare menores de 65 años y encontró que 1,8 millones de los beneficiarios tuvieron problemas para costear sus medicamentos en 2019. Las personas menores de 65 años con discapacidades pueden reunir los requisitos para Medicare.
Los funcionarios federales dijeron que utilizaron la encuesta nacional del 2019 en vez de la del 2020 porque les preocupaba que la pandemia por covid-19 pudiera haber afectado el uso de medicamentos recetados y otras respuestas a la encuesta.
“Los costosos gastos de bolsillo de los medicamentos pueden hacer que los residentes en EE UU —especialmente los que tienen enfermedades crónicas como diabetes— retrasen o eviten tomar los tratamientos necesarios”, dice el informe. Esto, a pesar de que la gran mayoría de los beneficiarios de Medicare tienen cobertura para medicamentos recetados.
AARP ha lanzado la campaña “Basta de medicamentos costosos” (Fair Rx Prices Now) [2] para reducir el costo de los medicamentos recetados, abogar por medidas que permitan que Medicare negocie los precios con las compañías farmacéuticas, limitar los costos de bolsillo para los beneficiarios de la Parte D de Medicare y penalizar a los fabricantes de medicamentos por aumentar los precios más que la tasa de inflación. “A medida que aumentan los precios, hay más adultos mayores y pacientes que se ven obligados a tomar decisiones difíciles: surtir sus recetas o pagar el alquiler y comprar alimentos”, dijo Nancy LeaMond, vicepresidenta ejecutiva y directora de Activismo Legislativo y Compromiso de AARP, en una carta del 4 de enero a los senadores de EE UU, en la que los exhortó a tomar acción inmediata sobre estas prioridades para reducir los precios de los medicamentos.
En una encuesta que hizo AARP en 2021 [3] a los votantes inscritos de 50 años o más, casi una quinta parte (19%) dijeron que no habían surtido una receta médica en los últimos dos años, y la razón más común es que no podían pagarla.
En la legislación Build Back Better que la Cámara de Representantes de EE UU aprobó en noviembre del 2021 se incluyeron cambios que AARP promovía, entre ellos que Medicare negocie los precios de los medicamentos recetados, un límite anual de US$2.000 en los costos de bolsillo de los planes de medicamentos recetados de la Parte D, y multas fiscales para los fabricantes de medicamentos que aumenten los precios más que la inflación.
“Han pasado dos meses desde ese voto crítico, y el Congreso aún no ha terminado el trabajo para reducir los exorbitantes precios de los medicamentos recetados”, dijo LeaMond el 20 de enero en una declaración. “Los adultos mayores están cansados de pagar precios por los medicamentos que son tres veces más altos que en el resto del mundo, y de las promesas incumplidas de brindar alivio para los medicamentos que no pueden pagar. No hay razón por la cual el Congreso no pueda lograr esto, y hay muchas razones para hacerlo”.
Algunos hallazgos clave del informe del HHS:
Referencias